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No corro para ser feliz, soy feliz porque corro

running happy
Helemir Solorzano
Helemir Solorzano

Es un mantra sencillo y estimulante que me acompaña incondicionalmente cada vez que salgo a correr, sola o en grupo.

Mi organismo al igual que el de cada uno de ustedes es tan sabio que entre todos los procesos naturales que realiza produce una hormona responsable de aumentar nuestra alegría, estimular todos nuestros sentidos y llevarnos a un sublime estado de felicidad, son las famosas endorfinas, las cuales repercuten directamente en nuestra personalidad y en nuestra química.

¿Usted ha tenido la oportunidad de participar en algún entrenamiento grupal o en alguna carrera de 5km, 10Km o 21Km?

Si la respuesta es no con el mayor de los gustos a través de estas líneas trataré de suministrarle ciertos detalles que de seguro les motivarán e impulsarán a iniciarse en el fascinante mundo del running, no podrá detenerse, su cuerpo le pedirá correr cada día más por diferentes terrenos y con exigencias mayores.

Le aseguro que en lo que experimente las sensaciones que he descrito en el párrafo anterior, sin duda alguna, me dará la razón.

Un entrenamiento grupal, es altamente motivante, la atmósfera que se crea estimula y mantiene constantemente activos a los corredores, a esto lo denomino sinergía colectiva, todos en perfecta sintonía, concentrados en optimizar su ritmo de trote y de conocer en que momento aminorar o incrementar la marcha, factores estos importantísimos para alcanzar un excelente desempeño individual.

Ahora bien, cuando usted logre participar en una carrera de 5km, 10Km o 21Km podrá percibir con mayor propiedad la sinergía colectiva de la cual hago mención.

El que usted pueda compartir kms con algún corredor de su grupo, el que corra junto a un desconocido y se den apoyo mutuo para apresurar el paso o simplemente que se regalen un gesto de aprobación cuando ya están próximos a la llegada, son factores que estarán reflejados en su rostro y proyectará una flamante actitud, arribará al Arco de meta con una enorme sonrisa, con las endorfinas en su máxima expresión y será en ese preciso momento cuando usted dirá como digo yo

No corro para ser feliz, soy feliz porque corro.

Regálese la oportunidad de correr y sentirse pleno!

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